Ahí van mis dos propósitos para el año que empezamos. Realistas, pero importante no fracasar en ellos.
- Convertirme en ingeniera. Lo cual implica aprobarlo todo a tiempo, ser capaz de presentar el proyecto y, consecuentemente, no volver a pisar la universidad por motivos no ociosos.
- Solucionar un «problemilla» de 2013 y recuperar algo que perdí.
