INSEAD 2013

Por muchas casualidades de la vida, los pasados 25 y 26 de abril acabé currando como staff en las conferencias de «Technology, innovation and social change» de INSEAD. Me pareció una buena oportunidad para conocer gente interesante y hacer contactos, así que acepté sin saber muy bien de qué se trataba. Ahora que ha pasado todo el revuelo, y tras unos días de bastante curro, me alegro un montón de haber aceptado.

En primer lugar, por las conferencias en sí. Gente súper profesional, con una capacidad innata de hablar en público, y un optimismo envidiable. Porque en los días que corren hablar de innovación y cambio social, vivir de ello y ser capaz de convencer a los demás tiene su mérito.

En segundo lugar, por abrir un poco más mi mente. Algo que me llevan diciendo desde hace años, pero que por primera vez he visto con mis propios ojos, y es la necesidad de echar a volar. Durante estos días rodeada de speakers y gente de negocios, he descubierto que mis jueguecitos de ESTIEM me sirven para moverme con relativa soltura en estos ambientes angloparlantes. El mensaje general de todas las personas con las que hablé, tanto conferenciantes como profesores o alumnis de la escuela era la de escoger algo que me llenase, e ir a buscarlo más o menos lejos de España. Y lo que me ha gustado especialmente es poder hablar con ingenieras industriales que tienen 5-10 años más que yo y conocer cómo se lo han montado ellas y el camino que han recorrido hasta llegar a donde estar ahora.

Han sido unos días para la reflexión, para descubrir nuevos enfoques de la ingeniería en los cuales no me importaría trabajar y también para divertirme y echar unas risas.