Metro 2034

Minientrada

¿Qué hace humano al ser humano? Lleva más de un millón de años en este mundo. Sin embargo, la mágica transformación que hizo de este animal gregario e inteligente algo totalmente nuevo tuvo lugar hará unos diez mil años. Pensemos: durante el 99 por ciento de su historia, el ser humano se ha escondido en cuevas y ha masticado carne cruda, sin medios para darse calor, ni para crear herramientas, ni siquiera armas. Ni siquiera sabía hablar de verdad. Tampoco sus emociones diferían sustancialmente de las de los simios y los lobos: hambre, miedo, apego, preocupación, satisfacción… ¿Cómo pudo aprender, en apenas unos siglos, a construir, pensar y poner por escrito lo pensado? ¿A transformar la materia que lo rodeaba? ¿A inventar? ¿Por qué se puso a dibujar? ¿Cómo descubrió la música? ¿Cómo pudo someter la Tierra y transformarla de acuerdo con sus necesidades? ¿Qué descubrió hace diez mil años ese animal?

Sólo las letras – la escritura- hicieron posible que el ser humano sacara de su minúsculo cráneo los conocimientos acumulados y los legara a sus descendientes con precisión. Con ellas se había liberado del destino de tener que descubrir una y otra vez lo que se había descubierto hacía tiempo, y había podido elegir construcciones propias sobre un fundamento sólido establecido por sus antepasados.

Metro 2034, Dmity Glukhovsky

Did Tesla just Killed the Nuclear Power?

“We all know that the wind doesn’t blow consistently and the sun doesn’t shine every day, but the nuclear industry would have you believe that humankind is smart enough to develop techniques to store nuclear waste for a quarter of a million years, but at the same time human kind is so dumb we can’t figure out a way to store solar electricity overnight. To me that doesn’t make sense.”

Article by Forbes.

Good news for solar and wind energy

Surfing the web I have run into two different articles that claim good news for my two favourite renewable sources, wind and solar.

First one is a nice scientific article that has studied plenty electric power plant projects and focused on two outputs: the economic and time deviations from the plannification. Mean cost scalation shows a 66.3% overran per Project. A further analysis of the different categories (hydro, nuclear, solar, wind and thermal) exhibits clear petterns in each of them. Firslty, long term projects are more likely to suffer both time and budget deviations due to changes in the demand, in the legislation (specially affecting nuclear power plants), currency variations or change of scope. This leads to a 117% overrun in nuclear reactor projects, 70% in hydroelectric dams and 12% in thermal plans. At the other end wind projects just had an overrun of 7.7% and solar ones an underrun of -1.2%. Time overrun usually has a high correlation with the economic one. Some causes of such a low figures in wind and solar, besides the smaller timespan, are that those projects are usually controlled by a single one company, and the huge development the technology has undergone.

The second article released in the New York Times talks about wind and solar catching up fossil power plants in production costs. Until recently renewable energy prices were made possible by generous subsides, which could son diminish or expire. However recent analyses show that even without those subsidies, alternative energies can often compete with traditional sources.

Gathering together both articles, looks like renewable enegies are no longer more expensive and even safer finantially. There is still one big obstacle to overcome: we can’t dispatch them when we want to, they are essentially intermittent. Therefore the system still needs to balance them with conventional sources that guarantee the supply 24/7. Nevertheless, reaching production costs equity and lowering investing risk is an enormous step.

Cierre de Garoña.

Y Garoña se apagó… Tras 42 años de servicio, a las 22.57 su reactor disparó por última vez para nunca más volver a encenderse.

Era la central nuclear más antigua de España, por detrás de José Cabrera (Zorita), y producía 1381 MW. Se había pasado los últimos años prolongando su licencia de operación  cada vez más, y cuando hace unas semanas anunciaban que seguiría funcionando hasta 2018, los nuevos impuestos sobre residuos nucleares del gobierno la han puesto entre la espada y la pared, y la decisión tomada ha sido detener la explotación de la central para evitar las tasas abusivas que entrarán en vigor en el 2013.

Me da rabia la reputación que actualmente tiene la energía nuclear en España. Por mucho que algunos se hayan dedicado a divulgar noticias falsas, Garoña no cierra por problemas de seguridad. Las centrales nucleares se someten a exhaustivos y continuos controles, y si ha seguido hasta ahora en operación e incluso tenía los trámites para continuar es porque está en perfectas condiciones para seguir produciendo electricidad. Me fastidia ver como la electricidad sube y sube, y los eruditos de la energía atómica no han sido capaces de transmitir las ventajas de una forma de energía que estaba destinada a ser la fuente de suministro de los próximos siglos. La opinión pública está en contra de lo nuclear, y no les culpo vistos los daños que ha causado hasta ahora y el recelo de los científicos a explicar claramente en qué consiste y cuales son sus peligros.

Y entre todo esto, me pregunto si este es el camino que quiero seguir.

Plan nuclear español.

Allá por los 80, cuando todos estaban construyéndose centrales nucleares, España no quería ser menos (aunque solo fuese por esa vez) y diseñó un plan nuclear ambicioso. Pero como siempre no contaba con un factor imprescindible en la historia de nuestro país: que los cambios de gobierno implican destrozar toda la política que había creado el partido anterior.

Cualquiera se puede imaginar que construir una central nuclear no es nada sencillo, ni temporal ni económicamente. ¿Queremos cifras? Pues así, sin anestesia ni nada, entre la fase de estudios de localización, diseño, papeleo, construcción, pruebas de seguridad, más papeleo y más pruebas de seguridad, pasan aproximadamente 15 años desde que se toma la decisión de empezar el proyecto hasta que se crea el primer megavatio.Y en pelas, que es lo que nos importa, unos 4.000 millones de euros. Luego dan pasta por un tubo, pero hasta entonces se necesita una inversión importante.

Como iba diciendo, España estaba motivadísima y había previsto la construcción de hasta 20 reactores para la producción energética. Más o menos el tema funcionaba así: el Ministerio de Industria daba los permisos y ponía las condiciones, y una o varias eléctricas firmaban el pacto, pagaban los 4.000 millones de euros que costaba la construcción y luego la explotaban. Los electrones empezaban a circular, y con ellos la electricidad, el dinero y la alegría.

Dicho y hecho. Todo iba sobre ruedas, y ya eran 8 las centrales nucleares construidas. La siguiente en la lista llevaba 14 años, 11 meses y 29 días de gestación cuando el cambio de gobierno significó el cambio de decisión. Ahora esa novena central nuclear ya construida, con todos los trámites superados así como todas las pruebas de seguridad, no podía introducir el combustible y empezar a funcionar. Así, de la noche a la mañana.

La eléctrica que estaba detrás de los euros hizo lo que tenía que hacer, y le dijo al gobierno educadamente que ya que no corrían los electrones, que corriese el dinero. El estado tenía que pagarle la construcción de la central, ya que si no le permitían la explotación no podría recuperar el dinero invertido. A partir de este punto no sé muy bien como evolucionaron las negociaciones. Lo que sé es que lejos de reconsiderar la opción de dejar que al menos esa central que ya estaba a punto de caramelo empezase a producir, la decisión fue pagarle a la eléctrica tanto la construcción como la explotación. Y suerte que no añadieron un extra por daños morales.

Y si alguien se pregunta de dónde salió todo ese dinero… aquí hay que confesar que el gobierno hizo una excelente labor hipotecándonos a todos y cada uno de los consumidores de electricidad de este país, que desde entonces pagamos un plus sin especificar en nuestras facturas.

NOTA: No tomar los plazos al pie de la letra. Los nombres de los protagonistas me los guardo para mí.