Mi nuevo libro de estadística cada día me trae una nueva anécdota. La de hoy tiene que ver con el agujero en la capa de ozono, localizado en la zona de la Antártida.
En estadística, se denomina outlier a las medidas extrañas, de frecuencia de aparición baja y cuyos valores divergen en gran medida de la mayoría de los datos recogidos. Es una práctica bastante habitual ignorar los outliers considerándolos como fallos del sistema de medida para poder construir modelos estadísticos más precisos y robustos.
Eso ocurrió en la Antártida. Cuando al tomar las habituales medidas de radiación incidente se encontraron valores altísimos y «sin sentido», se ignoraron durante años. Tardaron en descubrir que no había nada de erróneo en las mediciones, y que la causa de tan altos niveles de radiación era que el agujero de la capa de ozono había dejado de filtrarla.
¿Conclusión? Muchas veces nos podemos permitir ignorar los outliers, pero ¡cuidado! porque muchas otras van a ser la solución al problema.
