Turismo responsable

Con motivo de FITUR, me he topado con un interesante artículo que habla sobre le turismo responsable. Así grosso modo, digamos que consiste en huir de los resorts de todo incluido, o de los mega hoteles con desayuno intercontinental, cenas italianas y camareros de importación. Y en su lugar, buscar esos «lugares auténticos», recurrir al abuelo o muchacho del pueblo para que ejerza de guía, tal vez escoger un alojamiento menos lujoso pero que te haga empaparte del lugar que visitas y, sobre todo, ser respetuoso y abrirte a la cultura a la que te has transportado.

Las recomendaciones de un turismo respetuoso que hace en Centro Español de Turismo Responsable son las siguientes: 

Antes de partir

  • Busque la mayor cantidad de información posible sobre el país que va a visita. Siempre que pueda, elija operadores turísticos, compañías aéreas y hoteles comprometidos con las comunidades de acogida y con el medio ambiente.

Durante el viaje

  • Intente adaptarte a los usos y costumbres locales, sin imponer sus hábitos y estilos de vida.
  • Busque alojamientos, en la medida de lo posible (no es fácil encontrarlos en España), que utilicen energía solar, a los que se pueda llegar en transporte público.
  • Respete las normas del lugar. También es recomendable informarse sobre la práctica local de dejar propinas y abstente de dar limosnas.
  • En los lugares de culto, o cuando se viaja a zonas deprimidas económicamente, evitar llevar ropas llamativas y ostentaciones de riqueza que contrasten drásticamente con el nivel de vida local.
  • Apoyar las manifestaciones culturales y la artesanía local no solo mejorará la economía de la población local que trabaje en el sector, sino que los recuerdos serán más auténticos. Es preciso informarse sobre la práctica del regateo.
  • El mundo es bonito porque hay variedad: establecer relaciones correctas y cordiales con las poblaciones locales, sin prejuicios ni estereotipos previos, ayuda a disfrutar.
  • Usar siempre que se pueda los servicios gestionados por la población local, en particular los transportes y los alojamientos. 
  • En el camino deje solo las huellas de sus pies y no otro tipo de marcas. No se deben dejar desperdicios ni graffitis.
  • Cierre el grifo, apague el aire acondicionado y las luces cuando salgas del alojamiento, sea un hotel rural o un gran complejo el que pague la factura.
  • Las personas no son parte del paisaje. Pídales permiso antes de sacarles una foto.
  • Diviértase probando la gastronomía local.

De vuelta en casa

  • Cuando vuelva a casa reflexione sobre lo que ha vivido y conocido. Si ha adquirido compromisos con la gente local (mandar postales, fotos u otros pequeños favores) intente mantenerlos.

  • Si ha sido testigo de situaciones graves e intolerables, hágalo saber a su agente de viajes o tour operador.

Tras reflexionar sobre ello, no hay turismo más responsable y para gente joven que el que hacemos en ESTIEM. Me atrevería a decir que en cualquiera de los eventos que organizamos, todas las «tareas» de la lista están más que probadas.