Tras un campeonato excelso, sobreponiéndose a las dudas generadas en la segunda fase, nuestras guerreras han conseguido colgarse una medalla más. Una plata que por primera vez ha estado muy muy cerca de convertirse en oro.
Llega en un momento dónde parece que nada ha cambiado respecto a Londres. Tras aquel bronce olímpico ha mejorado ligeramente la repercusión mediática; pero la liga nacional sigue siendo precaria y la mayoría de las integrantes de la selección militan en el extranjero, complicando las concentraciones internacionales. Quizás por todo esto sabe mejor todavía: es un golpe en la mesa del balonmano femenino, un grito de AQUÍ SEGUIMOS y ni os imagináis lo que conseguiríamos con más apoyo. A todo esto, se agradece enormemente la noticia que hasta el día de hoy desconocía de que la Real Federación Española de Balonmano invierte la misma cantidad (2 millones de euros respectivamente) en la modalidad femenina y en la masculina.
