Aquí sí que nos quedan.

Hace escaso mes y medio se hizo famosa esta foto que se sacó en el metro de Nueva York. Un hombre cayó a las vías del tren, y murió atropellado tras intentar sin éxito volver al andén. La estación estaba bastante concurrida, y al parecer a nadie le dio tiempo a socorrerle pero el fotógrafo fue lo bastante rápido como para sacar su cámara e inmortalizar el momento.

El aluvión de críticas fue monumental. En primer lugar para el fotógrafo, que se defendió diciendo que el estaba demasiado lejos, y que se limitó a sacar una foto para luego venderla como freelance. Y en segundo para todos los presentes, que se quedaron mirando impasibles o, simplemente, giraron la cabeza ante la escena de horror.

Hoy ha ocurrido algo similar en el metro de Madrid. Una señora ha perdido el conocimiento y ha caído desmallada sobre las vías. Un policía, fuera de servicio, se ha lanzado a socorrerla, y el conductor del convoy que estaba a punto de entrar al andén se ha detenido al ver al hombre correr. Un corro de gente ha ayudado a sacar a la mujer de las vías, que fue llevada en brazos por el policía hacia el andén de enfrente, para alejarse del tren que se aproximaba. Luego han ayudado al hombre a salir.

Solidaridad, principios, cojones…  Aquí sí que nos quedan.

Madrid es tuyo.

Madrid es una ciudad demasiado bonita como para desperdiciar la oportunidad de vivir en ella. A pesar de haber vivido ya más de cuatro años aquí, todavía me quedan un montón de lugares que descubrir, y tenía la molesta sensación de que nunca tenía tiempo para hacerlo.

Por eso me encanta la idea de MET. Es un club sociocultural que organiza eventos propios por Madrid (visitas a museos, clases magistrales, cursos de fotografía, estrenos de cine gratis para socios, etc) y ofrece descuentos en cine, teatro o exposiciones entre otros. Todo por una cuota anual de 25€ que en tan sólo un par de meses se amortiza fácilmente a poco que te esfuerces por participar.

Es la excusa que necesitaba para moverme un poco más por Madrid, y hasta ha conseguido que vuelva a visitar una sala de cine (lo de los 8€ fue una barrera moral para mí, y los tenía clausurados). Mejor apuntarse en compañía, para que dé menos pereza. Aunque eso sí, prácticamente en todas las actividades a cada socio le dan la oportunidad de adquirir al menos dos entradas para poder llevar acompañante.