Y así es como se protesta ante una campaña sexista: con un punto de humor y otro de cinismo. La mayor desgracia de todas es que estamos tan acostumbrados a ver ese toque machista en la televisión que ya nos hemos vuelto inmunes y pasa hasta desapercibido.
Bravo por aquellos dependientes y clientes que atendieron comprensivamente a la queja de la campaña. Curioso aquellos otros que decidieron llamar a la policía (aún no me queda claro si eran transeúntes escandalizados por cruzarse por la calle con aquello que ven cada día el televisión, o responsables de tienda preocupados por el impacto en sus ventas).
Se agradece el comunicado de Multiópticas pidiendo perdón por la «malinterpretación del anuncio»… aunque no cuela. Malinterpretación ninguna, el anuncio y su intención están más que claras. Lo que no se imaginaban era que Yolanda Dominguez fuese a hacer una contra-campaña como esta, y que tuviese una repercusión casi mayor que el original.