El conocimiento era un camino de iluminación, una senda irreversible, pues las reglas de la naturaleza eran el idioma de los dioses. ¡Eran leyes, estables y exactas, que los mismos dioses debían respetar!
El Asesino de Pitágoras, Marcos CHICOT
El conocimiento era un camino de iluminación, una senda irreversible, pues las reglas de la naturaleza eran el idioma de los dioses. ¡Eran leyes, estables y exactas, que los mismos dioses debían respetar!
El Asesino de Pitágoras, Marcos CHICOT