Un teléfono por componentes, en el que tú puedes elegir qué incorporar y qué no, qué mejorar y que, cuando algo se estropea, es fácil de desmontar y reemplazar. Suena estupendamente, ¿no? No más teléfonos de 500€ y pagar sólo el precio real de tus componentes.
Por ahora es sólo una iniciativa, pero se lo están currando para salir adelante. Personalmente la idea me encanta, y para los frikis de la tecnología y la informática tiene que ser música para sus oídos: cuánto más pilotes de informática, ¡mejor será tu móvil! Por otra parte, a los «capos» de la telefonía móvil no sé si les asustará lo suficiente como para intentar boicotear o comprar la idea (para meterla en un cajón y asegurarse de que no sale de ahí) o les entrará la risa y esperarán a que la idea se autodestruya.
Si consiguiese salir adelante, sin duda sería una gran victoria para los usuarios. Y en cierto modo la filosofía me recuerda a las impresoras 3D y su DIY (Do It Yourself) y free-software. A lo mejor la idea no es tan mala y la acaban liando parda en el sector.