Sitios por descubrir en Madrid

Se ve que con la llegada de los calores primaverales no soy la única que se muere de ganas por salir a la calle, ir de terracitas y conocer nuevos sitios cuquis en Madrid. Estos días no hago más que toparme con recomendaciones de los sitios más recónditos y fabulosos de la ciudad. Muchos de ellos más de lo mismo, pero hay algunos que me han sorprendido y que quiero recopilar para visitar próximamente.

1. Las figuras vivientes del jardín botánico.

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2. Bocadillería clandestina a cargo del restaurante Le Nómade Supper Club(Estrecho).

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3. El palacio de Longoria. Pero por dentro, para apreciar la cúpula. Resistir la mala fama que le aporta ser la sede de la SGAE.

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4. La Quinta de los Molinos, un parque situado al final de la calle Alcalá con 6.000 almendros. Todo un espectáculo en estas fechas (Metro Suances)

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5. Unos Gin-tonics con mucho arte en Kikekeller (Callao)

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6. Un pequeño parque y privilegiado mirador en La Latina, junto a la Basílica de San Francisco el Grande.

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7. Gau&Café, uno de los cielos de Madrid, situado en la azotea de las Escuelas Pías de San Fernando. Impresionantes puestas de sol sobre las corralas del barrio.

image8. El edén secreto de Montera, en la azotea de la tienda de Salvador Bachiller.

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9. Jardín del Príncipe de Anglona. Otro de esos rincones que está tan en medio que pasa desapercibido.

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10. Terraza The Hat, abierta al cielo de la Latina.

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11. Café del Jardín, dentro del Museo del Romanticismo.

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12. Sala de lectura en el Palacio Cibeles.

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13. Cuesta del Moyano. El lugar perfecto para perderse entre libros.

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14. El Huerto de las Monjas.

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Turismo responsable

Con motivo de FITUR, me he topado con un interesante artículo que habla sobre le turismo responsable. Así grosso modo, digamos que consiste en huir de los resorts de todo incluido, o de los mega hoteles con desayuno intercontinental, cenas italianas y camareros de importación. Y en su lugar, buscar esos «lugares auténticos», recurrir al abuelo o muchacho del pueblo para que ejerza de guía, tal vez escoger un alojamiento menos lujoso pero que te haga empaparte del lugar que visitas y, sobre todo, ser respetuoso y abrirte a la cultura a la que te has transportado.

Las recomendaciones de un turismo respetuoso que hace en Centro Español de Turismo Responsable son las siguientes: 

Antes de partir

  • Busque la mayor cantidad de información posible sobre el país que va a visita. Siempre que pueda, elija operadores turísticos, compañías aéreas y hoteles comprometidos con las comunidades de acogida y con el medio ambiente.

Durante el viaje

  • Intente adaptarte a los usos y costumbres locales, sin imponer sus hábitos y estilos de vida.
  • Busque alojamientos, en la medida de lo posible (no es fácil encontrarlos en España), que utilicen energía solar, a los que se pueda llegar en transporte público.
  • Respete las normas del lugar. También es recomendable informarse sobre la práctica local de dejar propinas y abstente de dar limosnas.
  • En los lugares de culto, o cuando se viaja a zonas deprimidas económicamente, evitar llevar ropas llamativas y ostentaciones de riqueza que contrasten drásticamente con el nivel de vida local.
  • Apoyar las manifestaciones culturales y la artesanía local no solo mejorará la economía de la población local que trabaje en el sector, sino que los recuerdos serán más auténticos. Es preciso informarse sobre la práctica del regateo.
  • El mundo es bonito porque hay variedad: establecer relaciones correctas y cordiales con las poblaciones locales, sin prejuicios ni estereotipos previos, ayuda a disfrutar.
  • Usar siempre que se pueda los servicios gestionados por la población local, en particular los transportes y los alojamientos. 
  • En el camino deje solo las huellas de sus pies y no otro tipo de marcas. No se deben dejar desperdicios ni graffitis.
  • Cierre el grifo, apague el aire acondicionado y las luces cuando salgas del alojamiento, sea un hotel rural o un gran complejo el que pague la factura.
  • Las personas no son parte del paisaje. Pídales permiso antes de sacarles una foto.
  • Diviértase probando la gastronomía local.

De vuelta en casa

  • Cuando vuelva a casa reflexione sobre lo que ha vivido y conocido. Si ha adquirido compromisos con la gente local (mandar postales, fotos u otros pequeños favores) intente mantenerlos.

  • Si ha sido testigo de situaciones graves e intolerables, hágalo saber a su agente de viajes o tour operador.

Tras reflexionar sobre ello, no hay turismo más responsable y para gente joven que el que hacemos en ESTIEM. Me atrevería a decir que en cualquiera de los eventos que organizamos, todas las «tareas» de la lista están más que probadas.

Berlín desde una ventanilla

En Berlín, cualquier bus o tranvía puede ser una buena opción para disfrutar del paisaje urbano (y sin tener que pagar los 15 euros que vale el recorrido turístico). En la capital federal alemana, los autobuses que recorren las líneas 100 y 200 suelen ser de dos plantas. En el piso superior de un vehículo del primer recorrido -pionero en unir el oeste y su gran estación, Zoologischer Garten, con el este y su centro,Alexander Platz– el punto de inicio y destino es el mismo, pero recorriendo el coqueto barrio de Prenzlauer Berg y la zona de las embajadas.

El propio sistema de transporte de Berlín invita a pararse siempre que a uno le dé la gana: un billete sencillo de 2,40 euros dura dos horas y permite coger cualquier tipo de transporte público siempre que no se vuelva a la parada de inicio ni se hagan recorridos circulares. Esto permite a un hipotético viajero de la línea 100 apearse, fotografiarse con la Columna Victoria y volver a coger el bus, repitiendo la operación en la Cámara Baja alemana, la Catedral y la Isla de los Museos, pudiendo quedarle todavía tiempo para coger un S-Banh, un tipo de tren elevado que recorre el área metropolitana de la ciudad, o un tranvía, y continuar con la visita.

Entre las líneas de S-Banh siempre está bien recorrerse la circular (41 o 42, según el sentido), un trayecto que configura la almendra central de Berlín y permite echarle una visual elevada a los zonas de los barrios como CharlottenburgMoabitWedding,Prenzlauer BergFriedrichshain o Kreuzberg; o la S7, que atraviesa el núcleo de la ciudad y que por el oeste llega hasta Potsdam, donde se celebró la más famosa conferencia entre los victoriosos aliados de la 2ª Guerra Mundial.

En el caso del tranvía es bueno dejarse llevar, pero una línea que atraviesa una zona de gran interés es la M10, que desde Waschuer Straße, una de las estaciones más cercanas al tramo más largo que se conserva del muro, recorre el norte del centro de la ciudad y desemboca en la Invaliden Straße, donde al visitante avispado le espera uno de los museos más interesantes y menos conocidos de Berlín, el Museum für Naturkunde, con reproducciones a tamaño natural de esqueletos de dinosaurios mucho más altos que un autobús de dos pisos. Pero eso ya es otra historia…

Fuente: elviajero.elpais.com

Berlín for free.

Me encanta cuando tengo un viaje en mente y aparece delante de mí un artículo con consejos y sitios chulos para visitar.

En este que he encontrado hoy parece que no dicen demasiado, pero las 15 recomendaciones que hacen me parecen muy completas y sobre todo asequibles (prácticamente todas gratuitas, como ya he dicho).

Berlín es una de las capitales europeas que me falta por tachar del mapa, así que espero poder ir el próximo verano y tener la oportunidad de poner en práctica todas las visitas imprescindibles que estoy marcándome.