Revenge

In the end, the only person we can truly trust is ourselves.

 

Frase potente para describir mi nueva serie: Revenge. Cuando la prota tenía seis años, la separaron de su padre, acusado falsamente de un delito que nunca cometió, y a ella la mandaron a un reformatorio hasta los dieciocho. Al ser liberada, y tras años maldiciendo a su progenitor, descubre que le tendieron una trampa. Tras años de juicios, su padre había muerto tan sólo hace unos meses, y le había dejado una generosa herencia en forma de acciones que se habían revalorizado enormemente durante todo ese tiempo.

Tras unos años alejada de todo decide volver al lugar donde todo ocurrió, con otro nombre y mucha sed de venganza. Entre tanto odio, tan sólo hay una tenue luz al final del túnel en forma del recuerdo de la única persona por la que no se sintió traicionada.